No es la cream soda americana — es verde fluorescente
Pide una “cream soda” en Estados Unidos y te traerán una botella de A&W o Dr Brown’s: un refresco dulce con sabor a vainilla, dorado pálido o ámbar, a veces transparente. Sin helado. Sin color llamativo. Sin cereza.
Pide una クリームソーダ (kurīmu sōda) en un kissaten de Tokio y te traerán algo radicalmente distinto: una copa alta de pie con soda de melón verde eléctrico, coronada por una bola de helado de vainilla que se funde despacio en el gas, una cereza maraschino roja clavada encima y una cuchara larga esperando en el plato. Más que una bebida parece un pequeño monumento comestible a la era Shōwa.
Un float de melón con otro nombre
Técnicamente, lo que Japón llama クリームソーダ es lo que en inglés sería un ice cream float — concretamente un float de melón. La “cream” del nombre se refiere al helado de encima, no a ningún sirope de cream soda. La bebida se monta, no se embotella:
- Soda de melón verde (メロンソーダ) como base — dulce, fluorescente, con un leve toque a melón.
- Una bola de helado de vainilla (バニラアイス) flotando en la superficie.
- Una cereza maraschino roja (さくらんぼ) posada encima.
- Servida en copa de soda con pie, con pajita y cuchara larga de parfait.
Existen variantes con soda azul, de fresa o de naranja, pero el verde esmeralda es el predeterminado — tan icónico que decir solo “クリームソーダ” ya implica la verde salvo que se indique otro color.
Cultura kissaten y alma Shōwa
La クリームソーダ es inseparable de los kissaten (喫茶店) — las cafeterías clásicas japonesas que vivieron su apogeo entre los 60 y los 80, con sofás de terciopelo, techos amarillentos de décadas de humo, un LP de jazz o clásica sonando bajito y una carta plastificada donde lo más nítido es siempre ese vaso verde que brilla.
Pertenece al mismo universo Shōwa que los espaguetis ナポリタン, el プリン à la mode y el café helado coronado con nata. No son platos “auténticos” de nada — son cultura kissa wafū yōshoku: cocina de café de estilo occidental, reimaginada en el Japón de mediados del siglo XX, y hoy conservada como patrimonio vivo en un puñado cada vez menor de locales antiguos.
El revival retro de la era Reiwa
En los últimos años ha pasado algo curioso: la Generación Z y los millennials jóvenes en Japón se han enamorado de nuevo de la クリームソーダ. Hashtags de Instagram como #純喫茶巡り (junkissa-meguri, “ruta de kissaten puros”) acumulan millones de publicaciones, y la composición fotogénica de copa verde más bola de helado se ha convertido en abreviatura del Reiwa-retro: una versión romantizada y filtrada de la era Shōwa que la mayoría de los que publican jamás vivieron.
Han abierto incluso barras especializadas dedicadas por completo a la クリームソーダ, con decenas de combinaciones de colores y siropes. La bebida que tomaba tu abuela japonesa en 1972 es hoy la bebida que toma tu prima japonesa en 2025 — mismo verde, misma cereza, misma cuchara.
Dato curioso
El verde de la クリームソーダ no tiene nada de melón real. Procede del sirope estándar de soda de melón, saborizado y teñido artificialmente — los melones japoneses son en realidad beige verdoso por fuera y anaranjados por dentro. El ya icónico verde eléctrico lo inventaron básicamente los fabricantes de bebidas japoneses de posguerra como “cómo debería verse un melón”, y con las décadas esa invención ha reescrito por completo cómo son los melones en el imaginario visual de la cultura pop japonesa.
Ejemplos
En el Anime
Odd Taxi (オッドタクシー)
La atmósfera nocturna y melancólica del Tokio de la serie se apoya mucho en la estética de los kissaten, y la クリームソーダ verde clásica aparece como atajo visual para las cafeterías antiguas que frecuentan los protagonistas. El vaso esmeralda brillando sobre interiores de madera oscura captura justo la nostalgia Shōwa que alimenta la historia.
Again!! (また、また君を好きになる)
Las escenas ambientadas en cafés antiguos presentan クリームソーダ como la bebida favorita de los personajes adolescentes, subrayando su doble estatus de capricho juvenil y accesorio de viaje en el tiempo — una bebida que sabe y se ve como una década que ya no volverá.